En la vida existen varios tipos de personas que funcionan de distinta manera; yo, por ejemplo, soy una persona que nunca sabe la fecha del día, aunque extrañamente soy una persona muy ordenada en mis asuntos y en mi día a día simplemente vivo en diferentes planos mentales.

El día de hoy fui a ver a una de las muchas empresas de factoraje financiero en México con las que trato todos los días y me percaté del hecho de que un día como hoy, el zar Alejandro I de Rusia murió debido a una condición de tifus, una condición que fue autora de la muerte de muchas personas en el siglo XIX.

Alejandro I de Rusia definitivamente fue uno de los grandes en la historia de la Rusia zarista, ya que este hombre fue uno de muchos logros y uno que puso a su país en las altas esferas internacionales, cuando en tiempos anteriores a él, Rusia, pese a los esfuerzos de Pedro I, era una nación que no podía competir con occidente en mucho de lo que hay que competir para poder ser una nación importante en Europa, donde en ese tiempo, verdaderamente se encontraba localizado el poder de todo el mundo en un mismo continente.

Sin embargo, aquel impulso para convertirse en una nación poderosa e imperial no fue uno hecho de rosas, sino uno que pondría a su patria en el peligro más grandes de su historia, comparado tan solo con la invasión mongola, llevada a cabo hacía tan solo unos siglos y que después sería comparada con la invasión nazi bajo el mando de Adolfo Hitler, 150 años después, una lección que el alto mando militar alemán tuvo que haber entendido antes de comenzar la ofensiva de 1941.

alejandroiTodo comenzó cuando el continente europeo fue testigo de la Revolución Francesa, un evento impensable para la mayoría de los monarcas europeos, ya que aquí el pueblo retiró a su rey y a su dinastía para crear una república parecida a aquella que se formó en Estados Unidos con su misma ayuda.

Al esto suceder, y temiendo que los ideales liberales se expandieran como fuego por toda Europa, todas las monarquías de aquel continente declararon la guerra a la nueva república francesa, quien resultó ser el enemigo más feroz que Europa había visto desde los tiempos del imperio romano.

Esto fue debido a que el ejército francés operaba al principio con puros voluntarios, disciplinados y bien entrenados, resultando en una combinación de verdadera dinamita, que habría de llegar hasta la parte occidental de Europa hasta las faldas de Rusia.

A su vez, el comandante del ejército francés es considerado por muchos expertos militares como el máximo conquistador en la historia de la humanidad; sin embargo, Alejandro I de Rusia frenó a este conquistador en una de las campañas más épicas en toda la historia militar de la humanidad y en el mayor desastre en la historia de Francia.