Sucede en algunas ocasiones que lo inimaginable puede llegar a suceder, debido a que la vida tiende a dar muchas vueltas y todo lo que decimos, absolutamente todo lo que decimos en algún momento u otro, regresará a visitarnos, como el sol cada mañana regresa a visitar a la tierra después de  esconderse en el horizonte.

Si bien esto es un principio que aplica a todas las personas en el universo, lo es más para personas quienes profesan o hablan mucho sobre algo, particularmente cuando esto tiene que ver con enseñanza o con algún tipo de práctica moral, cualquiera que esta sea.

Por esta razón, yo siempre advierto a los maestros con los que me encuentre en el camino sobre este principio, para que estén conscientes de que todo aquello que profesan y todo aquello que instruyan regresaran a ellos en alguna otra forma para probar sus conceptos y sus convicciones.

Conocí alguna vez a una señora que hablaba cada momento que podía sobre la moralidad que debe de tener una esposa para con su familia y especialmente para con sus esposo, siempre intentando instruir a las jovencitas en cómo llegar a ser, cuando el día llegase, una perfecta esposa.

Aquella señora es una dama sumamente atractiva, a quien le gusta vivir y vestir bien, haciéndole lucir impecable y muy hermosa y atractiva a todas horas del día, aparte de ser una señora que nunca pierde la cordura ni el estilo.

Ella es una señora que siempre ha portado buenas intenciones y que nunca ha tratado ni procurado de ninguna manera hacer sentir mal a alguien o moralmente inferior, simplemente habla de lo que quiera hablar y de lo que sabe.

Hace unos meses cambiaron mis oficinas a una parte de la ciudad muy cerca de donde ella y su esposo vivían y siempre me dijo que si en algún momento quisiera pasarle a visitar, que lo hiciera, algo que decidí tomarle la palabra.

Al llegar a su casa me dijeron que la señora ya no vivía ahí, debido a que los señores se habían divorciado recientemente, algo que por supuesto me causó un verdadero shock, sabiendo y conociendo la naturaleza de aquella señora y también de aquel señor quien siempre ha sido de la misma tendencia que su ex esposa.

Al averiguar un poco, me enteré que era un hecho lo de su separación y que esto había sucedido debido a que ella había tenido un romance secreto con una persona que todos conocemos, un hombre que tuvo que huir del país.

Tiempo después, me encontré con la señora saliendo los dos de una agencia de préstamos urgentes y me dio mucho gusto saludarle, además de ver que, sea lo que sea, aún seguía viéndose más hermosa que nunca.

Sin embargo, las cosas no son lo que parecen y unas semanas después me enteré de que se quitó la vida, algo que me causó una profunda pena.

Tengamos cuidado con lo que predicamos.